En el vibrante universo de los juguetes de diseño, pocos personajes han logrado capturar la imaginación y el corazón de coleccionistas y entusiastas como Labubu. Estas adorables criaturas, con su estética única que mezcla lo tierno con un toque de travesura, se han convertido en un verdadero ícono cultural. Pero, ¿quién está detrás de Labubu y qué los hace tan especiales? Prepárate para sumergirte en el fascinante mundo de estos pequeños monstruos.
El Genio Detrás de Labubu: Kasing Lung
El creador de Labubu es el aclamado artista de Hong Kong, Kasing Lung. Inspirado por el folclore y la mitología nórdica que conoció durante su infancia en los Países Bajos, Lung dio vida a «The Monsters» en 2015. Esta serie de personajes, que incluye a Zimomo, Tycoco, Spooky y, por supuesto, a la querida Labubu, nació de su deseo de crear historias sobre duendes y criaturas fantásticas.
Labubu, en particular, se distingue por sus orejas puntiagudas, su sonrisa traviesa con dientes serrados y sus grandes ojos expresivos. A pesar de su apariencia ligeramente «monstruosa», Labubu es retratada en los libros ilustrados de Kasing Lung como una criatura de buen corazón que, aunque siempre intenta ayudar a los demás, a menudo termina complicando las cosas debido a consecuencias inesperadas. ¡Y sí, para sorpresa de muchos, Labubu es una niña!
¿Qué Son los Labubu? De Ilustraciones a Fenómeno Global
Inicialmente, Labubu y sus amigos fueron presentados como figuritas producidas por la empresa How2Work. Sin embargo, su popularidad se disparó en 2019 gracias a una colaboración estratégica con Pop Mart, el gigante minorista chino de juguetes de diseño. Esta asociación fue un punto de inflexión, impulsando a Labubu a la fama mundial.
Los Labubu son principalmente muñecos de vinilo coleccionables, a menudo vendidos en «cajas ciegas» (blind boxes), donde el comprador no sabe qué diseño específico recibirá hasta que abre la caja. Esta emoción del misterio, combinada con la posibilidad de encontrar figuras raras o «secretas», ha alimentado la fiebre del coleccionismo.
Desde su debut con Pop Mart, Labubu ha protagonizado más de 25 series diferentes, con temáticas que van desde «Forest Night» y «Circus Series» hasta ediciones especiales de Halloween y Navidad. Cada figura mantiene el equilibrio entre lo adorable y lo peculiar, con Labubus disfrazados de macarons, versiones zombis o con estilos inspirados en el circo.
La Explosión de Popularidad: De las Redes Sociales a las Pasarelas
Aunque Labubu ha existido desde 2015, su viralidad se disparó en 2024 y 2025. Un factor clave en este ascenso meteórico fue la visibilidad que le dieron celebridades de renombre. La integrante de BLACKPINK, Lisa, fue una de las primeras en mostrar su amor por los Labubu, llevando los muñecos como accesorios en sus bolsos de lujo y compartiendo su colección en redes sociales. Esto generó un frenesí, y pronto otras figuras como Kim Kardashian, Rihanna, Dua Lipa, Wanda Nara, David Beckham y la gimnasta olímpica Simone Biles se unieron a la tendencia, luciendo sus Labubus como declaraciones de moda.
La demanda por Labubu es tan alta que los productos suelen agotarse en segundos en el sitio web de Pop Mart y en las tiendas físicas. Esta escasez, combinada con el «efecto celebridad» y el atractivo de las cajas ciegas, ha creado un mercado secundario vibrante donde algunas figuras raras alcanzan precios exorbitantes.
El Impacto de Labubu: Más Allá de un Simple Juguete
Labubu no es solo un juguete; es un fenómeno cultural que refleja la intersección entre el arte, el coleccionismo y la cultura pop contemporánea. Su diseño «feo-bonito» (ugly-cute) y su personalidad traviesa pero entrañable han resonado con una audiencia global. La comunidad de fans es activa en redes sociales, compartiendo sus «unboxings» y mostrando sus colecciones.
Además, Labubu ha trascendido el ámbito de los juguetes para incursionar en el arte. Esculturas de resina de Labubu se han vendido por miles de dólares en subastas, y la marca ha colaborado con instituciones prestigiosas como el Museo del Louvre en París, elevando su estatus cultural.
En un mundo donde la individualidad y la expresión personal son cada vez más valoradas, Labubu ofrece una forma única y divertida de mostrar estilo y pertenencia a una comunidad. Ya sea colgando de un bolso de lujo, adornando un estante de coleccionista o simplemente siendo un compañero de juegos, Labubu ha llegado para quedarse, demostrando que incluso un pequeño monstruo con dientes afilados puede conquistar el mundo con su encanto inigualable.